10 HECHOS SOBRE LOS CABALLOS

DIEZ HECHOS SOBRE CABALLOS

( Primera parte)


Entendiendo más la mente del caballo nos lleva a métodos de entrenar más efectivos. Si todo el mundo supiera que un caballo aprende por asociación, un caballo nunca sería maltratado. Y si cada jinete entendiera el instinto de la manada, le daría más tiempo y tendría paciencia con los caballos que lo necesitan. Afortunadamente, el tema de psicología  equina está subiendo y aquí encontrarás los diez hechos más importantes de la mente del caballo - y su corazón.

1: El caballo es un animal de 'huida'.
2: Los caballos aprenden por asociación.
3: Los caballos tienen una memoria excelente.
4: Los caballos tienen sus emociones bien desarrolladas.
5: Los caballos son animales de costumbre.
6: Los caballos solamente pueden aprender cuando están tranquilos.
7: Los caballos no consideran la comida como premio.
8: Los caballos pueden aprender durante la noche.
9: No todos los caballos son iguales.
10: Los caballos imitan a los demás.


HECHO 1: El caballo es un animal de 'huida'.

En la naturaleza, el caballo es un animal de presa. Es cazado en vez de cazador. La naturaleza le ha equipado con sentidos fuertes para protegerse. Cuando un caballo está en frente de un peligro potencial, lo primero que hará no es luchar, sino que se dará la vuelta e intentará escapar. No suelen esperar hasta que el peligro esté muy cerca. Si un caballo de la manada siente que hay una pequeña posibilidad de peligro,la manada entera galopará en dirección contraria sin parar hasta que haya una distancia bastante grande para sentirse seguros otra vez. Algunos caballos pueden hacerlo con un jinete encima aunque este comportamiento es peligroso y no se debería tolerar, es bastante difícil conseguir el control de un caballo que está corriendo para salvar su vida.

En la doma de un caballo, no es razonable pedirle a éste que no tenga miedo de algo que sea nuevo para él. O bien, si ya conoce el objeto, a lo mejor nadie le ha enseñado y demostrado que no hace falta huir. Ten en cuenta de que si estás agrediendo físicamente a un caballo para que pase por un objeto 'peligroso', estás diciéndole que de verdad hay algo por lo que temer.

HECHO 2: Los caballos aprenden por asociación.

Si le agrades físicamente frente a un objeto que le de miedo le estás enseñando que ha tenido razón en temer ese objeto. La mente del caballo funciona de la siguiente manera: el ve el objeto, le da miedo y al mismo tiempo ha sido agredido. Su experiencia quedará grabada en su mente: 'estar cerca de este objeto es una causa de dolor'. El caballo ha asociado el objeto con el dolor y ha aprendido a evitarlo de cualquier forma. De otra forma, si hubiera asociado el objeto con algo bueno, habría aprendido que estar cerca del objeto es algo bueno. Por ejemplo, si un caballo tiene miedo a las banderas y su jinete le anima bastante (una caricia), asociará las banderas con la caricia. Al día siguiente, otra vez lo pasas por las banderas de una forma calmada y segura, y lo acaricias otra vez, el caballo grabará éste evento en su mente como una experiencia agradable. Pensando en esto, serás capaz de enseñarle muchas cosas, evidentemente os quedareis más tranquilos y contentos.

HECHO 3: Los caballos tienen una memoria excelente.

Las personas con fobias o algunos problemas psicológicos suelen encontrarla raíz de su problema en su juventud. Igualmente los caballos con problemas de comportamiento los han conseguido de potro. Un caballo puede guardar en su memoria una experiencia desagradable para el resto de su vida, y es lo que hace el redomarle complicado, cuesta mucho tiempo y paciencia - como en la psicoterapia para humanos. La buena noticia es que también graban recuerdos agradables de su doma anterior. Un factor que no se puede minimizar es la capacidad del caballo de guardar y recordar todo lo que le ha pasado. El caballo es un animal inteligente y sensible, usa su memoria para evitar repetir situaciones desagradables.


HECHO 4: Los caballos tienen sus emociones bien desarrolladas.

Por el contrario de lo que solemos pensar, el caballo es bastante emocional. Los caballos pueden sentir felicidad, miedo, amor, confianza, desconfianza, éxito, aburrimiento, estrés, frustración, curiosidad y celos. Cuando miras bien a tu caballo podrás ver todas las señales de como se siente fijándote bien en su idioma corporal. Hace muchos años, les mirábamos como animales bastante torpes. Pero más y más gente ha empezado a escuchar a su animal intentando leer su mente. Hoy en día también existen libros excelentes para entender mejor al caballo. Como podemos saber como se siente el caballo... la agresividad y frustración son las emociones más fáciles de reconocer. Sabrás las indicaciones pero también es muy importante de verdad conocer a tu caballo. Míralo bien y serás capaz de saber como está. Un caballo triste tendrá sus orejas caídas y no estará interesado en lo que hay a su alrededor. Sin embargo, un caballo aburrido puede reaccionar igual. Los caballos pueden lamentar una pérdida y pueden necesitar hasta meses para recuperarse. Pueden formar amistades con otros caballos, por lo tanto estarán tristes y solos cuando su amigo no esté presente.

HECHO 5: Los caballos son animales de costumbre.

Hay muchos caballos con vicios. En cierto momento de su vida le ocurrió algo para desarrollar éste vicio. La repetición de esta circunstanciaintensifica su comportamiento y al final el vicio estará demasiado presente como para solucionarlo. Cuando no haya nada para interrumpir o parar ésta cadena de vicios, el caballo lo tendrá grabado en su mente. Para entender mejor la formación de un vicio, damos un ejemplo. Un jinete
pide galope a su caballo y a continuación el caballo da un bote de alegría. El jinete ignora esta acción, porque al final el caballo se puso al galope. La próxima vez, el jinete pide otra vez galope y el caballo otra vez da un bote antes de galopar. En solo un momento el caballo ha aprendido expresar su excitación cada vez que su jinete le pide galope y pronto tendrá la costumbre de dar botes antes de galopar. Hubiese sido más fácil si la primera vez el jinete lo hubiese detenido. Tomado el control y una vez tranquilizado hubiese pedido galope tras un relajo. Cuando un caballo desarrolla un vicio, le quedará para toda la vida hasta que alguien sea capaz de redomarlo. Romper la costumbre desde el principio es siempre más fácil.


Fuente :   www.galeon.com/equus/Comprension.htm